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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Mirando hacia adentro.


A la fecha he tenido mucha suerte de haber trabajado en muchas empresas  y muchas de ellas grandes. Esto me ha permitido observar y reflexionar sobre cómo se organizan y que características son particulares en las personas que trabajamos en ellas.

He ido viendo como dentro de las empresas se empiezan a generar comportamientos muy similares en las personas. Que será magnetización, absorción, no se.

Hace días escuchaba a una Consultora que los tiempos necesarios para que una persona desempeñe un puesto correctamente o sea el tiempo de aprendizaje para cubrir satisfactoriamente su función. Quede sorprendido cuando comentaron de medir ese tiempo en años en Organización y ya me hizo reflexionar de que se trata de una empresa que necesita un proceso de renovación muy fuerte.

Pensemos que el ingreso a las empresas de las nuevas generaciones y que aplica a todos en general, ahí estarán nuestros próximos directores y nuestros próximos gerentes y  los estudios demuestran que las últimas generaciones (generaciones llamadas Y y Z) y ya tienen características diferentes a ser como mayor confianza en sí mismo, tener muchos intereses al mismo tiempo y querer lograrlos todos.

Esto hace que estas nuevas generaciones entre otras cosas:

-       valoran más el tipo de trabajo
-       confían más en ellos mismos que en las Organizaciones
-       respetan más al conocimiento que la autoridad formal y
-       piensan vivir bien el hoy

Esto no está ni bien, ni mal, tampoco es una amenaza es una realidad. El desafío es identificar su máximo potencial  y aprovecharlo. Seguramente las empresas en la medida que se adapten, van a mejorar a mayor velocidad, ya que los tiempos son y serán distintos y en consecuencia los resultados estarán antes.

Volviendo a distintas realidades, que importante es medir la dinámica, el movimiento en los lugares de trabajo. Hay un mensaje comercial que veía por ahí que decía que el movimiento es felicidad, cosa que comparto totalmente. Adaptarse a nuevas situaciones y. romper viejos paradigmas se debe hacer a diario para que las Organizaciones trabajen mejor. Poco a poco se tienen que  ir incorporando cambios y aceptando riesgos.

Los cambios generacionales y de comportamiento se dan más seguido, recuerdo y muchos seguro que también lo harán cuando no hace mucho pensábamos que para mejorar algo que vemos que funciona mal o no del todo bien teníamos que esperar 10 años o más para hacer cambios ya que la gente que estaba en determinados puestos no quería cambiar y entonces la estrategia gerencial y directriz solía ser esperar a que se jubilen, eso ya no debe pasar. Si uno se lo pone a pensar fríamente no es razonable al menos en estos tiempos.

Cuando pensaba en estas líneas, empecé a buscar cómo medir el grado de modernidad de una Organización en su gestión, entonces me dije la confianza que muestren sus empleados dentro de la Empresa para hacer debe ser un factor relevante. Aquellas compañías donde se respira una cultura de respeto, confianza en los empleados, donde los empleados son líderes en sus puestos, para mi demuestran que están en un muy buen nivel.

Hoy pasa y cada vez va a pasar más la productividad de las empresas por la motivación de las personas, que no es solo dinero. El dinero y el pago por la presencia física y el control de trabajo yo diría que ya fue. Hoy los criterios ya son otros salario relacionado con el logro de objetivos, ambientes confortables, clima laboral, etc..

Pero no solo eso es la motivación, yo creo, lo he probado y comparto de que el trabajo cada vez es más provechoso hacerlo mayormente desde donde uno este más cómodo. Imaginemos que tenemos que trabajar, nos gusta el tenis y me estoy perdiendo la final de Wimbledon, yo diría que cada vez se necesita más libertad y más confianza. La semana pasada un conocido Director Técnico de fútbol en una charla ya mencionaba que los trabajos individuales de los futbolistas van  a realizarse cada vez más en su casa. También días pasados nuestro Presidente de la República en una entrevista decía algo así como: yo creo que la gente para rendir necesita aventura, desafío, competencia y libertad. Entonces en mi humilde opinión escuchemos, pensemos y empecemos a cambiar.

Me pregunto como impacta todo esto en el valor de una empresa, siempre una parte del valor se puede medir en base a lo tangible por sus activos, pero otro es por su cultura, su organización, su gente. Toda empresa tiene una cultura de gestión que puede ser buena, más o menos o mala pero que impactará directamente en su valor. A veces nos olvidamos de cultivar esa cultura de gestión. Muchas empresas parecen que funcionan solas y sucede que no es una persona, un jefe o un líder el que permita alcanzar una meta, sino que la empresa logra la meta y las personas que están en ese momento lo disfrutan.

Hoy vemos muchas charlas, cursos, eventos sobre innovación, pero eso debe convertirse en parte ese intangible muy valorable de una empresa.