Mirando hacia adentro.
A la fecha he tenido mucha suerte de haber trabajado en muchas
empresas y muchas de ellas grandes. Esto me ha permitido observar y
reflexionar sobre cómo se organizan y que características son particulares en
las personas que trabajamos en ellas.
He ido viendo como dentro de las empresas se empiezan a generar
comportamientos muy similares en las personas. Que será magnetización,
absorción, no se.
Hace días escuchaba a una Consultora que los tiempos necesarios para que
una persona desempeñe un puesto correctamente o sea el tiempo de aprendizaje
para cubrir satisfactoriamente su función. Quede sorprendido cuando comentaron
de medir ese tiempo en años en Organización y ya me hizo reflexionar de que se
trata de una empresa que necesita un proceso de renovación muy fuerte.
Pensemos que el ingreso a las empresas de las nuevas generaciones y que
aplica a todos en general, ahí estarán nuestros próximos directores y nuestros
próximos gerentes y los estudios demuestran que las últimas
generaciones (generaciones llamadas Y y Z) y ya tienen características
diferentes a ser como mayor confianza en sí mismo, tener muchos intereses al
mismo tiempo y querer lograrlos todos.
Esto hace que estas nuevas generaciones entre otras cosas:
- valoran más el tipo de trabajo
- confían más en ellos mismos que en las
Organizaciones
- respetan más al conocimiento que la
autoridad formal y
- piensan vivir bien el hoy
Esto no está ni bien, ni mal, tampoco es una amenaza es una realidad.
El desafío es identificar su máximo potencial y aprovecharlo.
Seguramente las empresas en la medida que se adapten, van a mejorar a mayor
velocidad, ya que los tiempos son y serán distintos y en consecuencia los
resultados estarán antes.
Volviendo a distintas realidades, que importante es medir la dinámica, el
movimiento en los lugares de trabajo. Hay un mensaje comercial que veía por ahí
que decía que el movimiento es felicidad, cosa que comparto
totalmente. Adaptarse a nuevas situaciones y. romper viejos paradigmas se debe
hacer a diario para que las Organizaciones trabajen mejor. Poco a poco se
tienen que ir incorporando cambios y aceptando riesgos.
Los cambios generacionales y de comportamiento se dan más seguido, recuerdo
y muchos seguro que también lo harán cuando no hace mucho pensábamos que para
mejorar algo que vemos que funciona mal o no del todo bien teníamos que esperar
10 años o más para hacer cambios ya que la gente que estaba en determinados
puestos no quería cambiar y entonces la estrategia gerencial y directriz solía
ser esperar a que se jubilen, eso ya no debe pasar. Si uno se lo pone a pensar
fríamente no es razonable al menos en estos tiempos.
Cuando pensaba en estas líneas, empecé a buscar cómo medir el grado de
modernidad de una Organización en su gestión, entonces me dije la confianza que
muestren sus empleados dentro de la Empresa para hacer debe
ser un factor relevante. Aquellas compañías donde se respira una cultura de
respeto, confianza en los empleados, donde los empleados son líderes en sus
puestos, para mi demuestran que están en un muy buen nivel.
Hoy pasa y cada vez va a pasar más la productividad de las empresas por la
motivación de las personas, que no es solo dinero. El dinero y el pago por la
presencia física y el control de trabajo yo diría que ya fue. Hoy los criterios
ya son otros salario relacionado con el logro de objetivos, ambientes
confortables, clima laboral, etc..
Pero no solo eso es la motivación, yo creo, lo he probado y comparto de que
el trabajo cada vez es más provechoso hacerlo mayormente desde donde uno este
más cómodo. Imaginemos que tenemos que trabajar, nos gusta el tenis y me
estoy perdiendo la final de Wimbledon, yo diría que cada vez se necesita más
libertad y más confianza. La semana pasada un conocido Director Técnico
de fútbol en una charla ya mencionaba que los trabajos individuales
de los futbolistas van a realizarse cada vez más en su casa. También
días pasados nuestro Presidente de la República en una entrevista decía algo
así como: yo creo que la gente para rendir necesita aventura, desafío,
competencia y libertad. Entonces en mi humilde opinión escuchemos, pensemos y empecemos a cambiar.
Me pregunto como impacta todo esto en el valor de una empresa, siempre
una parte del valor se puede medir en base a lo tangible por sus activos, pero
otro es por su cultura, su organización, su gente. Toda empresa tiene una
cultura de gestión que puede ser buena, más o menos o mala pero que impactará
directamente en su valor. A veces nos olvidamos de cultivar esa cultura de
gestión. Muchas empresas parecen que funcionan solas y sucede que no es una
persona, un jefe o un líder el que permita alcanzar una meta, sino que la
empresa logra la meta y las personas que están en ese momento lo
disfrutan.
Hoy vemos muchas charlas, cursos, eventos sobre innovación, pero eso debe
convertirse en parte ese intangible muy valorable de una empresa.