En esta nueva entrada procurare expresar ideas acerca de la tan nombrada
transferencia de conocimiento. Esto se da en todo ámbito, no solo en proyectos,
pero en esta instancia para hacerlo más fácil comentare mis expectativas sobre
Proyectos.
En general todas las Empresas que contratan proyectos lo hacen con el
objetivo de incorporar rápidamente nuevas funcionalidades y tecnologías y
dentro de esos objetivos incluyen el concepto de que el personal propio se
quede con el conocimiento necesario para continuar desarrollando la Empresa.
En este sentido se habla de que se incluya ejecución de cursos, los
cuales son necesarios pero no suficientes y terminan muchas veces desaprovechándose
porque se dan en momentos del proyecto no adecuado y/o no asiste el personal idóneo.
Otra actividad que regularmente se exige y está bien que así sea, se trata
de elaborar la documentación necesaria del Proyecto. Esta actividad sin duda que genera
un esfuerzo y por lo pronto debe ser seriamente considerada. Dentro de los
problemas generales que vemos a menudo es que la documentación se considera
muchas veces como actividades con escasa priorización. Aquí hace falta que
exista personal de Aseguramiento de la Calidad (vinculada al proyecto) con
responsabilidad de vigilar que se cumpla con estas actividades (además de
otras), que garantice que la documentación que se genere sea: completa, organizada,
de calidad y orientada al público destinatario de la misma.
Asimismo, cuando planifico la transferencia de una responsabilidad como es por ejemplo el mantenimiento de una aplicación, esto debería suceder en etapas tempranas del proyecto, y debo hacer un buen proceso de selección de personal con quien realizar la transferencia. Al elegir personal es bueno que el mismo disponga de las competencias tanto técnicas como actitudinales. Si no las cumple debe estar seguro que durante el proyecto les puedo generar esas competencias.
Y desde mi punto de vista, el punto más importante en una transferencia, se
debe mencionar el coaching. Aquí, consideraría dos aspectos,
uno incluir personal propio a trabajar como colaboradores en los proyectos desde
el inicio y el otro aspecto es luego de la implantación donde se debe mantener
alguno de los consultores senior acompañando a los nuevos expertos de forma tal
de asegurar que se van quedando con el conocimiento necesario.
Un punto a resaltar al final, es la evaluación temprana de quienes hacen
esa transferencia ya sea en cursos o a través de coaching. Esas personas que
transfieren deben tener incorporados valores claves como es la generosidad. Es
ese profesionalismo que engrandece al técnico en intentar no quedarse con nada
y dar todo al “cliente”. En general son los profesionales que tienen mucha
confianza en sí mismos y son ideales para hacer las transferencias de
conocimiento. De no ser así, es recomendable negociar rápidamente cambios..
Aquí retomo con algunas ideas que he comentado en alguna otra entrada del
blog y es acerca de la planificación. Cursos, Documentación, Coaching, deben
ser considerados dentro de la planificación considerando plazos, recursos y
esfuerzos y también los entregables de cada actividad y los criterios de
aceptación. Si bien “el cliente” debería exigirlo, para proyectos exitosos el
propio Consultor contratado debe considerarlo y ser estricto en cumplir con
ello.
Cuando un consultor llega a una Empresa debe estar convencido que viene por
un tiempo limitado y su éxito es transformar los procesos y que sean
sostenibles en el tiempo dentro del período de tiempo acordado.